Fútbol

Alemania empató con España y quedó con vida

En un partido super táctico, los españoles rompieron el cero con un gol de Morata. Lo tenían controlado y se retrasaron. Los alemanes fueron y fueron. Empataron y tuvieron una al final clarísima.

Siempre era un poco más. Aunque Alemania fuera el que más necesita ganar el partido, España no renunciaba a su ADN made in Luis Enrique. El equipo, pelota a piso, circulación, tenencia, ataque por las bandas, vertical. El tema es que la sintonía fina no llegaba y, encima, cierta suficiencia a la hora de arrancar la jugada le daba a los alemanes chances que ni siquiera ellos esperaban.

Y tanto insistió así que llegó el gran gol de Morata. Un gol que resume lo que quiere Luis Enrique para sus equipos. Porque en tres toques pasó de defensa a ataque, porque Busquets no le quitó ritmo, porque Jordi Alba se proyectó para darle pase a Olmo y luego Morata se anticiparía a Sule para el 1-0.

La desesperación, la necesidad o como quieren llamarla, apuró a Alemania que entonces sí se jugó el todo por el todo por genera peligro y no esperar el error ajeno. En esa apuesta, estaba claro que dejaría espacios para la contra que España no ha aprovechado.

En ese insistir, los españoles tardaron en reaccionar y Alemania tuvo en los pies de Musiala un mano a mano que, si levantaba un poco la cabeza, tocaba al centro y estaba el empate. Se enamoró de su definición, le dio muy recto al cuerpo del arquero y se desvaneció el sueño.

España siguió retrasada, como sorprendida de que los alemanes atacar así. De atropellada, a los choques, encontró un espacio entre Laporte y Balde, que recién había entrado por Jordi Alba, y Fullkrug clavó un derechazo imparable para el 1-1.

Fuente: Olé