El futuro de Messi: PSG lo espera, pero Leo todavía no viaja
Las últimas imágenes de Messi en Barcelona: descansa en la piscina de su casa mientras una multitud lo espera en París
Lionel Messi se despidió del Barcelona entre lágrimas (frío saludo con Laporta, quien le falló), reconociendo que prefería quedarse en el club de su vida. Pero no le queda otra y se va. Todos los caminos conducen hacia el PSG, donde incluso hay gente en el aeropuerto Bourget que lo espera, tal cual se comentaba extraoficialmente. Incluso la propia pareja del 10 el domingo por la noche anunció implícitamente el viaje.

Fanáticos de Messi en su casa de Barcelona.
Sin embargo, el cierre del pase histórico se dilata y hay mucho hermetismo en todas las partes. Porque hay acuerdo en los grandes números pero todavía quedan cuestiones legales importantes para llevar adelante, que aun no se resolvieron. Por las dudas, este domingo había reservado un vuelo privado para 15 personas de Barcelona a París, pero finalmente no se concretó.
EL LUNES DE LEO EN SU CASA

Fanas franceses en el aeropuerto Bourget.
Y según le dijeron a Olé, el que viajaría a París es papá Jorge, para encontrarse con sus abogados y tratar de darle el punto final al pase. Sin embargo, y alrededor del pase del mejor del mundo, también hay un rumor que tomó fuerza en las últimas horas: que el Chelsea del multimillonario Roman Abramovich está seduciendo a Messi desde la más absoluta reserva. Desde el lado de Messi, el único que habló fue el propio 10, reconociendo que había tratativas con el PSG pero que no estaba cerrado.
POCO MARGEN DE NEGOCIACIÓN
Messi tuvo que negociar a las apuradas con el PSG, luego de que el jueves pasado lo liberaran del Barcelona, con el que había arreglado. Contrato de tres años con números cerrados pero queda por definir la ficha del jugador y cómo el PSG cumple con el Fair Play financiero.
Se habla muco, hay expectativa alta en París y los amigos argentinos del PSG lo esperan con los brazos abiertos. Por ahora, aunque viene todo avanzado, Messi sigue gambeteando su llegada a París. Y hasta sin que saliera una palabra de su boca, ni de su entorno, la palabra Chelsea repiquetea.
Leo ya se despidió del Barcelona, ya asumió que comienza un nuevo ciclo deportivo. Y quiere empezar cuanto antes a practicar, después de casi un mes de vacaciones (jugó la final de la Copa América el 10 de julio). Espera expectante el final para una nueva revolución francesa.
Fuente: Olé

