Messi gritó el gol 600 de su carrera y el Barça se encamina al título
El equipo catalán le gana al Atlético del Cholo por 1 a 0 y le saca ocho puntos en la tabla. Televisa ESPN 2.
Diego Costa mide 185 centímetros y pega un salto descomunal. Se eleva a más de dos metros el delantero brasileño naturalizado español. Pero la pelota que viaja desde el pie izquierdo del crack dibuja una rosca fenomenal. Y vuela con destino de gloria. Y hace estéril al elástico Jan Oblak. Y estallan las gradas del Camp Nou. Porque, en definitiva, un tiro libre en la puerta del área es idéntico a un penal si el ejecutante es Lionel Messi.
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Entonces, Messi ensaya una sonrisa que se replica en cada rincón del estadio catalán. También, en la Argentina. Leo marca el gol 600 de su extraordinaria carrera, 539 con la camiseta blaugrana, 61 con la celeste y blanca. Lo hace con el sello de su magia y a través de una pelota parada que él mismo fabricó.
Si se habrá agarrado la cabeza Diego Simeone cuando Thomas bajó a Messi en la puerta del área. Le estaba costando al rosarino salir del asedio del Atlético de Madrid. Pero quebró cintura ante el ghanés y generó la falta. Después, llegó ese maravilloso disparo que le dio un manto de Justicia al partido.
Es que sin tratarse de una maravilla, Barcelona había sido el más ambicioso. Con el manejo permanente de la pelota, la hizo circular hasta las inmediaciones del arco de Oblak. Pero no había podido profundizar. Más allá de alguna pincelada de Andrés Iniesta, no lograba penetrar en el área visitante.
Un tiro de Iniesta que rebotó en un defensor y se perdió al córner. Un remate de Coutinho sin ángulo que pegó en otro futbolista madridista y controló Oblak. Poquito para semejante dominio del balón. Vestidos de amarillo, los jugadores del Atlético de Madrid se agrupaban y cerraban caminos. Nunca se preocuparon en atacar. Se atrincheraron a la espera de una contra letal.
Pero nunca la consiguieron. Y el gol de Messi desbarató la estrategia. Consciente de que la jerarquía individual que tiene Barcelona, Simeone eligió esperar. Y en el primer tiempo no inquietó a Ter Stegen. La única aproximación clara fue un tiro de Thomas de media distancia poco antes del 1 a 0.
Consumada la ventaja, Barcelona acentuó su protagonismo. Un remate de Coutinho que tapó Oblak y un disparo de Suárez entrando al área que cruzó Giménez estuvieron cerca de transformase en el segundo grito.
Messi volvió a ser el más destacado por el gol. Y terminó amonestado por una patada a Filipe Luis, cuando quiso disputar la pelota. Gana Barcelona este primer tiempo. Y es merecido. A fin de cuentas, fue el único que buscó el triunfo. Atlético sólo salió dispuesto a defenderse.
Fuente: Clarin

